Operativo federal en Colima: Abaten a “El Huesos”, operador clave del CJNG, tras intenso tiroteo en un motel de paso
El cerco de las fuerzas de seguridad en la capital del estado
Durante las primeras horas de la madrugada en la ciudad de Colima, un operativo coordinado entre las fuerzas de seguridad estatales y federales culminó con el abatimiento de un peligroso miembro de la delincuencia organizada. El sujeto, identificado por las autoridades bajo el alias de “El Huesos”, era considerado uno de los principales generadores de violencia y jefe de sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el corredor estratégico que conecta a los estados de Colima y Jalisco. El enfrentamiento se desencadenó en las inmediaciones de un motel de paso y derivó en una persecución que expuso el alto poder de fuego que mantienen las células delictivas en la región del Pacífico mexicano.
La intervención oficial fue resultado de una denuncia ciudadana anónima que alertó sobre la presencia de civiles fuertemente armados en un establecimiento comercial de la capital del estado. De acuerdo con los informes de las corporaciones de seguridad, la respuesta institucional se ejecutó bajo el nuevo esquema operativo de patrullaje por cuadrantes, lo que permitió que la unidad más cercana arribara al lugar de los hechos en un tiempo estimado de 70 segundos. Este despliegue inmediato evitó que la célula criminal consumara un presunto ataque de alto perfil que planificaban llevar a cabo esa misma noche en la zona urbana.
El desarrollo de la persecución y el enfrentamiento armado
Al percatarse de la llegada de las patrullas estatales, los integrantes del grupo delictivo optaron por implementar un protocolo de dispersión táctica para dividir el esfuerzo de las autoridades. La célula criminal abordó dos vehículos compactos: un Volkswagen Passat de color blanco y un Ford Ikon de tono oscuro, emprendiendo la huida en direcciones completamente opuestas mientras realizaban detonaciones de arma de fuego desde las ventanillas en contra de los elementos policiales.
Las unidades de la policía estatal, con el apoyo en campo de la Infantería de Marina que ya mantenía un despliegue permanente en el área como parte de la denominada Operación Goya, iniciaron el seguimiento de los sospechosos. Mientras que el conductor del Ford Ikon logró evadir provisionalmente a la autoridad al internarse en calles carentes de alumbrado público en la colonia Centro, el vehículo Volkswagen Passat Blanco fue perseguido de manera ininterrumpida a lo largo de varias vialidades debido a una falla mecánica y estructural visible en su carrocería que facilitó su rastreo en condiciones de oscuridad.
La persecución culminó cuando el conductor del Passat perdió el control de la unidad debido al exceso de velocidad y a las condiciones de humedad sobre la carpeta asfáltica, impactándose de forma lateral contra un conjunto de árboles a un costado del camino. Tras el percance vial, los dos ocupantes del automóvil siniestrado descendieron con la intención de mantener el fuego en contra de los agentes federales y estatales que cercaban el perímetro. En el intercambio de disparos subsecuente, las fuerzas de seguridad repelieron la agresión de forma proporcional, logrando neutralizar a ambos atacantes en el sitio. Las autoridades confirmaron que no se registraron bajas ni lesionados por parte del personal de la Secretaría de Marina ni de la policía estatal durante las acciones.
Armamento militar e indicios recuperados en la escena
El inventario de los objetos localizados en el lugar del siniestro y en las zonas aledañas puso de manifiesto el nivel de equipamiento de la organización criminal. Entre los indicios balísticos recuperados por los peritos de la fiscalía local se encontraba un fusil de asalto tipo AK-47, calibre 7.62×39 milímetros, considerada el arma estándar de las células de protección del cartel. Sin embargo, el hallazgo más relevante fue una ametralladora ligera FN Minimi, calibre 5.56 milímetros, un arma de fabricación internacional de uso exclusivo para las fuerzas armadas y cuya presencia en manos civiles evidencia los flujos ilegales de armamento de alto poder en el occidente de México.
Los reportes técnicos del enfrentamiento indicaron que la ametralladora FN Minimi sufrió un encasquillamiento mecánico durante los últimos instantes del combate, lo que mermó de forma definitiva la capacidad defensiva de los agresores y permitió el avance seguro de las corporaciones policiales para controlar la situación. Asimismo, en el interior del vehículo accidentado se aseguraron cartuchos útiles, equipo táctico diverso y dos dispositivos de telefonía celular que pertenecían a los delincuentes abatidos.
La relevancia de la inteligencia de señales en el combate al crimen
El análisis posterior del material tecnológico incautado reveló información sustancial sobre el modus operandi de la agrupación. Los registros telefónicos demostraron que la célula delictiva había mantenido comunicaciones constantes previas al operativo con números que ya se encontraban bajo monitoreo y seguimiento por parte de los servicios de inteligencia de la Secretaría de Marina. A pesar de haber utilizado tarjetas de prepago adquiridas de forma reciente en la colonia Las Víboras para evitar ser ubicados, la coincidencia en las torres de conectividad telefónica en la colonia Jardines de Colima permitió a los analistas identificar la reactivación de un grupo delictivo en la región.
Los teléfonos celulares incautados contienen datos relacionados con las jerarquías de mando de la organización criminal en el corredor Colima-Jalisco. Las autoridades ministeriales correspondientes integraron estos dispositivos a las carpetas de investigación vigentes con el objetivo de identificar a los autores intelectuales y a los mandos superiores que dictaron las órdenes de movilización a la célula criminal durante esa madrugada.
El contexto de la estrategia de seguridad regional
Este acontecimiento se inscribe en un contexto de constantes operativos en la entidad orientados a reducir los índices de delincuencia organizada. Apenas 18 horas antes de este suceso, las instituciones de seguridad pública del estado reportaron la detención de José Luis N., alias “Billy Boy”, presunto jefe de sicarios de una agrupación delictiva local conocida como “Los Mezcales”, la cual mantiene vínculos operativos con la estructura del CJNG en Colima. La captura de dicho objetivo prioritario, quien contaba con un mandato judicial vigente por el delito de homicidio, representó un debilitamiento inicial para la red logística de la organización en la zona costera.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a nivel federal, a través de sus canales de comunicación habituales, reiteró el compromiso institucional de continuar con la localización y neutralización de las células generadoras de violencia que operan en el occidente del país. Las estadísticas oficiales compartidas respecto a la Operación Goya señalan que un alto porcentaje de los objetivos prioritarios establecidos originalmente para dicha región han sido presentados ante la justicia o neutralizados en el marco de operativos de seguridad pública. Las indagatorias continúan abiertas para localizar a los cuatro integrantes de la célula delictiva que lograron evadir el perímetro inicial durante las primeras fases de la movilización policiaca en la colonia Centro.